17 de abril de 2012

Nada nos va a separar


Hay personas que causan una sensación de encanto en mí. Cuidado, no hablo de enamorarme, sino de amar a alguien que ofrece su amistad, y tomarla, porque no existe nadie mejor que él.

Es de esas personas que sólo se acercan unos pasos y su aura contagia la alegría que irradia. La sensación es algo impactante, por no ser yo poseedora de una persona demasiado alegre. Pero él, mi amigo, es un ser magnífico. Alguien que me agrada tanto que me roba sonrisas a cada segundo. Alguien en quien confío plenamente, porque me apoyó tantas veces como las necesité en solo meses. Por eso me gustaría ayudarlo. Merece ser feliz, y que mi amistad sea algo bueno para él.

Gracias, amigo. Por todo.
L.