1 de junio de 2012

Be enough to yourself.


Mi ánimo bajó otra vez. Ni siquiera en el mejor de los días estoy segura de mí misma. Como la Diabetes, mi felicidad pende de un hilo frágil como el cristal, dependiendo de un nivel de autosuficiencia que sube y baja descontroladamente y por sí sola.
Me siento sola, como si nadie me quisiera. Como si todo mi entusiasmo y esfuerzo por ser alguien que merece ser amada fueran inútiles. Por eso me alegra mantener una esperanza por la creencia de que siempre hay alguien a tu lado, aunque no puedas creerlo.