12 de junio de 2012

El verdadero secreto de todo, es no arrepentirse de nada.



¿Experimentaste alguna vez la decepción? Sí, tal vez creíste que todo era un 

cuento de hadas. Confiaste tu destino a un desconocido que, aún luego de tanto 

tiempo, fue siempre un mentiroso. Sin embargo, tus mejores momentos los 

viviste a su lado, y eso no va a cambiar. Pero, ¿de qué sirve arrepentirse? 

Después de todo, los recuerdos no se irán ni con el tiempo. El primer amor es 

inolvidable y es inútil intentar fingir que nunca pasó. Tantas alegrías no pueden 

desecharse como si hubieran sido nada, porque en algún momento, lo fueron 

todo. Mucho mejor es guardar todos los besos como una hermosa memoria y 

agradecer que algo tan puro fuera digno de ti. Si aprendiste algo de todo esto, no 

vale arrepentirse de que hubiese sucedido.