¿Experimentaste
alguna vez la decepción? Sí, tal vez creíste que todo era un
cuento de hadas. Confiaste tu destino a un desconocido que, aún
luego de tanto
tiempo, fue siempre un mentiroso. Sin embargo, tus
mejores momentos los
viviste a su lado, y eso no va a cambiar. Pero,
¿de qué sirve arrepentirse?
Después de todo, los recuerdos no se
irán ni con el tiempo. El primer amor es
inolvidable y es inútil
intentar fingir que nunca pasó. Tantas alegrías no pueden
desecharse como si hubieran sido nada, porque en algún momento, lo
fueron
todo. Mucho mejor es guardar todos los besos como una hermosa
memoria y
agradecer que algo tan puro fuera digno de ti. Si
aprendiste algo de todo esto, no
vale arrepentirse de que hubiese
sucedido.
