4 de septiembre de 2012


Cada noche sueño con encontrarte detrás de esa puerta, etiquetada como "Camino a la libertad", y tú esperándome, con tu mirada hechizante y oscura, pero profunda, tu sonrisa que quita el aliento y esa expresión de amarme eternamente, aunque no me conozcas, dueño de mi felicidad, vigía de la eternidad completa, príncipe incógnito de mi salvación.