Hoy todo es distinto.
Busco algo. No sé qué sea. Siento la necesidad de encontrarlo y recuperar la paz. No sé si necesito algo nuevo, o algo que se vuelva mi rutina. Creo que lo que en realidad necesito es escapar de ella. Vivo incómoda, creo necesitar amor, pero cuando lo considero a fondo, descubro que sigo sin sentirme lista para vivirlo.
Pero entonces, ¿qué quiero? Lo quiero todo, en verdad no quiero nada. Todo es contradicción. Todo es extremo.
¿Qué me falta? Tengo todo, y no tengo nada.
¿Qué tiene que quedarse en mi vida y que necesito adicionar a ella? Ya no lo distingo, no puedo pensar con claridad, aunque veo más que nunca las cosas tal cual son. Mi cabeza es un revuelto, pero todo está tan ordenado.
No lo entiendo. Soy responsable, pero no me importa nada. Quiero seguir, pero me gustaría no hacerlo.
Música.