Aún revivo ese recuerdo mágico cada vez que me cuesta dormir, en el que me abrazás y siento tu piel desnuda y cálida contra la mía mientras te escucho decirme "te elijo hoy y todos los días, sos el amor de mi vida" y no puedo evitar besarte con una pasión irrefrenable.
La paz que me das y las ganas de soñarte me duermen a los pocos minutos.