6 de marzo de 2016

Me pregunto si es que todavía no supero, que necesito más tiempo, o si en realidad esto se convirtió en un trauma, que se mezcló con mi personalidad hasta volverse parte de ella...

¿Por qué me duele la infidelidad ajena? La siento desgarradora, y no entiendo cuando las personas se quedan tranquilas y no desconfían del otro.

Tampoco comprendo cuál es la necesidad de herir a una persona que querés. ¿O acaso es porque ya no se la quiere que se cometen estas traiciones?

No sé... no sé. Sólo sé que es de las peores cosas de la vida, de las que más me molestan y me hacen creer que hay demasiada crueldad.

Desde el fondo de mi alma te pido que no me lastimes.

Sufrí mucho y ya no quiero saber lo que se siente que te engañen con alguien más.

Si me lo vuelven a hacer, no sé si podré recomponerme, ni volver a confiar en otro alguna vez.