Todo pasa por alguna razón.
Y de repente aparecen preguntas como: por qué no me preguntás cómo estoy, qué hice, si tengo algo nuevo que contar? Sé que quizás estás muy enfocado en tus prioridades... pero si empezás a olvidarte de mí, yo me voy a empezar a decepcionar de vos...