11 de julio de 2016

Un mundo que me pertenece

No entiendo qué me pasa. Me saturó todo.

De pronto, descubro ganas infinitas de cosas nuevas y puertas abiertas para tomar nuevos riesgos y aprender.

Sin embargo, por miedo a equivocarme no me atrevo a probar. Y estoy dispuesta a derribar esta barrera. A comprobar que arriesgando se logra, aún perdiendo.

El tiempo no está perdido si me la jugué por mi felicidad. Entonces, ¿por qué no hacerlo? ¿Por qué no tirar a la mierda todo eso que no me convence? ¿Por qué no superar mi miedo al propio fraude? Quizás si no lo intento me pierda de todo un mundo por vivir.

¿Qué tal si renuncio a todo para descubrir qué necesito? Una pasión, una lección, una historia, experiencia, tiempo... y al final sabré qué debo hacer para aclarar mi panorama.

Intentémoslo.