26 de septiembre de 2016

F

Podrán pasar meses, años, lustros y décadas... nunca dejarás de ser esa hermosa pureza que guardo en mis más preciados recuerdos. No olvidaré esa mirada de debilidad que a pocos has enseñado, ni la forma en que alguna vez te abriste de par en par para mostrarme tu mundo y contarme todos tus secretos. Cuánto agradezco haber podido acompañarte en cada una de esas cosas, y haber tenido tu confianza en mis manos, haber podido ser única para cuidarte y amarte. Haber soñado a la par tuya tantos proyectos, tantas ilusiones. Haber crecido tanto a tu lado.

Jamás dejarás de ser esa desnudez limpia acostada a mi lado, esa piel tersa y esos ojos entregados. Jamás dejaré de quererte después de haberte amado tanto. Suertuda quien te tenga para siempre, quien comparta todo lo que me dejaste ver en vos, y más... todo aquello que yo te haya enseñado.