28 de septiembre de 2012

Soñar despierta.




Es una tarde cálida de invierno. Es extraño, pero incluso puedo vestir una camiseta de manga corta sin tener frío. Hay un sol de esos que me encantan y, me encantaría estar en otro lugar en un día como el que es, y haciendo otra cosa, sin embargo me encuentro nada más ni nada menos que en casa de la abuela. No es que me desagrade visitarla, de hecho me encanta, sé que algún día voy a perderla sin poder haberle dicho cuánto la amo. Por eso intento aprovechar cada segundo. Pero, como todo adolescente, ¿cómo no preferiría una salida con amigas? Al menos están mi hermana y la enana que tiene como mejor amiga.
No son lo más nivelado para ser mi compañía, pero si lo suficiente para estar en el lugar en el que estoy. Pero llega el momento que poseo ya definitivamente, que sucede cada día o al menos una vez de cada dos: esa necesidad de soledad. Desde muy, muy chica tengo un vínculo rarísimo conmigo misma. Es como ser mi propia amiga, y necesitar hablar con ella. Hablar conmigo, aconsejarme, digamos.
Agarro el cuaderno, etiquetado con mi nombre en color naranja y una estrella dorada con bordes rosas y negros que me regaló una amiga, y me siento en un escalón. La pequeña mascota de mi abuela no se cansa de saltar ni un segundo. Intento ignorarla; todo va a estar bien en tanto no interfiera en mi escritura, mi psicoanálisis metafórico, mi análisis personal. El registro de lo que siento.

"Puedo vernos. Incluso con los ojos cerrados. Puedo percibir cuánta perfección emanaríamos juntos. Si tan sólo vieras que podría complacer tu búsqueda. Estoy segura de que tú lo harías con la mía. 
Veo nuestros labios, rojos de amor, lentos y apasionados, tu perfecta mandíbula cuadrada deseándome y mis manos en tu cabello, intentando lo imposible de unirnos aún más. Te separas de mi boca y me dejas sedienta, aunque compensas mi abandono con tu mirada... es todo lo que necesito. Mi rostro entre tus manos y nuestros ojos enganchados, más que nunca, intentando descifrarnos. Sé que más allá de todo lo que eres, hay un misterio que me atrae como imán. Jamás voy a cansarme de intentar descubrirte.

Pero algo dejo de lado; olvido que nuestro amor es mi fantasía, muy lejana a la realidad. Sólo sé... que te amaría como nadie lo haría jamás."

Soy libre para soñar, soy libre para pensarte.
Pero las fantasías no serían fantasías si la mía es real.


Meet me.
Den.