A veces me pongo a pensar en todo el tiempo que pasó. Encontré cosas que escribía hace casi un año o más, y qué evidente es todo lo que cambié. Ahora sé cosas que antes no. Pasó de todo.
Y a veces también pienso que me traicionaste. Pero lo que no entiendo es, ¿por qué no me repelen tus errores? Es porque no me puedo alejar de vos. Hay algo que me apega. Quizás porque te extraño cuando no estás conmigo. Pero... no, no, eso no es. Si fuera así, sería fácil, me obligaría a tenerte lejos.
Entonces, ¿será todo lo que hiciste por mí? Sí, eso seguro. Porque así me hiciste amarte y no tuve otra opción. Te amé y te amo como a nadie nunca. No sé si está bien o mal. Antes estaba convencida de que no había nadie mejor que vos para mí. Ahora quisiera encontrar a alguien mejor que vos, porque el dolor que me causaste no tiene explicación.
¿Y por qué no te puede arrancar de mi corazón? Estoy enamorada. Eso lo afirmé apenas me sentí vacía con otras personas. Quería ver tus ojos si abría los míos, pero no estabas ahí. Claramente nadie puede ocupar tu lugar. Quisiera que sí. Quisiera poder dejarte atrás junto con el dolor que me diste y listo.
¡No puedo! Simplemente te amo y amo en lo que me convertiste. Si no estoy con vos, pierdo todo lo que gané en tu compañía. No quiero perderme ni perder lo que vivimos. Quería llenar el último año de curitas para que las heridas se curen sin infectarse, y comenzar de nuevo.
Mi peor miedo sería una reiteración.
