Hoy por primera vez siento un vacío. No es normal, porque antes si estaba con él no me faltaba nada. Pero recibí tantos maltratos que no merecía que llegué a un punto en que prefiero tenerlo lejos porque cerca es equivalente a llanto. Hoy ya estuve mal tres veces, estoy cansada de llorar. No quería admitirlo pero esta relación se tiene que terminar aunque yo no quiera. No quiero aceptar que ya no da para más. Todo se arruinó en cuanto me falló. Sigo intentando ir para adelante pero no sé si soporte mucho más. En casi dos meses me pasé sólo cuatro días sin lágrimas. No es muy linda esta situación.
En resumen, son las cuatro de la mañana. Me desperté recién porque estaba muy cansada por haber madrugado, y él estaba de mal humor al lado mío. ¿Por qué? El gato molestaba en mi cama, yo ocupaba mucho lugar, él no podía dormirse en paz. Está bien, te entiendo, estás frustrado. Me hubieses levantado. Soluciono todos tus problemas, espero que al menod me abraces y, ¿ qué hacés? Me das la espalda y te dormís.
Estoy tan angustiada.