Cuánto te quería y qué poco te importaba. Cuando me tenés lejos querés que te vea brillar para lamentarme por no estar a tu lado.
Y un poco lo lográs. Pero después recuerdo que hoy ya perdiste tu esencia, que te convertiste en un egocéntrico que se lleva el mundo por delante y se olvida de mí.
Quise solucionarlo pero la verdad me rendí. No supe manejar esto y me fui desarmando hasta sentir que no tengo un buen lugar en tu vida.
O quizás solo necesitamos los dos un tiempo distanciados... no sé.
Ya no tengo más ganas de discutir y sufrir. Que el tiempo lo resuelva.