22 de junio de 2016

Te seguí las órdenes al pie de la letra. No fui porque te importaba poco mi presencia. No te esperé porque no te interesaba apoyarme cuando lo necesitaba. No te jodí más con las cosas que tanto me dolieron. No te pedí consuelo, ni charlas serias, ni comunicarnos para solucionar un problema entre los dos porque eso no te interesa. No fui a visitarte cuando te extrañaba porque me pediste que si te iba a seguir arruinando cada fin de semana, me quedara en casa.

Al fin y al cabo, lo único que escucho es que yo no sé hacer otra cosa que equivocarme.

Ahora ya no te extraño, no te espero, no te busco, no te pido...
Ahora es tarde porque no supiste entender que era entre los dos, no yo sola. No escuchaste que de a poco mis sentimientos por vos eran cada vez más débiles...
Hoy te quiero, como siempre, y sos importante para mí. Pero siento que estoy mejor lejos tuyo. Y por esta vez tengo que dejar de perdonarte y empezar a respetarme más.

Me va a costar mucho, pero sé que es lo correcto. Y vos, si todo lo que me dijiste es verdad, vas a ser muy feliz sin mí. Te deseo realmente lo mejor.