7 de marzo de 2012

Your lovely eyes .


Dicen que las miradas enamoran. Y así sucedió conmigo. Jamás le hablé, al menos hasta ahora no sucede.

Sólo sabía que, la única vez que lo vi, hace meses, era hermoso. No me registraba, obvio, pero yo a él sí. Y era como un ángel: perfecto. En algún momento creí que su ego era inmenso por ser como era. Pero descubrí que no. No es como si alguna vez hubiese oído el sonido de su voz, pero sí noté que pasaba desapercibido, a diferencia de lo que yo creía.

Entonces supe que no era uno más.

No es que yo sea muy enamoradiza, pero sí me hago demasiadas ilusiones. Y, además, su mirada me enamoró. Era tan angelical... tan perfecta. Tan hermosa.

Me hipnotizó. Mi competencia debe de ser muchísimo más fuerte que yo, pero al menos siento que tengo oportunidad.

Voy a jugar este juego, porque...

No por miedo a errar, vas a dejar de jugar.