El
hombre de tus sueños ronda por allí, perdido entre margaritas
blancas y girasoles. Te busca porque sin ti, no vive. Observa, en
busca de la razón de su existencia. Está dispuesto a amarte, aún
teniendo que derrumbar mil y un barreras, porque lo único que puede
hacerlo sentirse vivo... eres tú.
