Sé que caminando por la vida, vas a encontrarte con un muro que definirá el tope del sendero. Y ahí mismo se bifurcarán varias opciones: entonces, sabrás que llegó el momento. Es difícil despegarse de esta realidad que llevabas viviendo desde siempre. Metido dentro de un caparazón, protegido de todo mal.
Todo esto terminó.
Ahora, se trata de asumir responsabilidades.
¿Y qué si uno se equivoca? Jamás es tarde, siempre y cuando se pueda subsistir. Es un asunto del todo complicado.
¿Y si el plan falla? De una forma u otra, ganarás. No existe la derrota en este juego, porque se pierde y se triunfa en el mismo instante. Nunca dejé de analizar la famosa frase: "si la vida te da limones, haz limonada." Por fin supe aplicarla. Cuando se trate de una noticia inesperada, un cambio de rumbo, el destino te estará ofreciendo en bandeja una nueva oportunidad, desechando una que no te correspondía, por algún motivo que en el futuro encontrarás. Esta nueva chance que recibís es un regalo que debe utilizarse con inteligencia y voluntad para ser llevada a cabo.
Si en tus manos ya no está el plan satisfactorio, sé rápido y reaccioná. Tomá las decisiones necesarias para continuar progresando, encastrando las piezas necesarias para la construcción del futuro. Hay algo en lo que ya podés basarte, y es la realidad.
Que seas muy, muy feliz.