Me duele un poco sentir que nadie más podrá encajar conmigo como vos. Quizá es un error afirmarlo. Y si me equivoco estoy negando chances a cualquiera por una convicción sin argumentos.
Me mentí cuando me dije que con vos lo hablaba todo, que sabías escucharme como nadie, que me conocías mejor que cualquiera. Me engañé si me refería a un pasado reciente.
Lo fuiste todo, es verdad. Al principio recortamos un trozo de estrellas para admirar, y mientras brillaban sobre nosotros, pasábamos la madrugada entre conversaciones entusiasmadas y corazones abiertos.
Hoy ya no podemos. Y por eso todo acabó.
Cuando conozco a alguien no puedo evitar recordar la forma en que tu mente se complementaba con la mía y eras tan brillante, y yo te llamaba tanto la atención. Y eso no me volvió a pasar con nadie.
Ya sé, me estoy apurando.